DISEÑO

La identidad corporativa surge de la combinación de esquemas de color, diseños, palabras, etc., que una empresa emplea para hacer una declaración visual sobre sí mismo y para comunicar su filosofía empresarial. Es un símbolo duradero de cómo una empresa se ve a sí misma, cómo desea ser vista por los demás, y cómo los demás lo reconocen y lo recuerdan. A diferencia de la imagen corporativa (que está “ahí dentro” de la impresión mental cambiante), la identidad corporativa es “allá afuera”, experiencia sensorial transmitida por cosas tales como edificios, decoración, logotipo, nombre, eslogan, papelería, uniformes y no se ve afectada por su Rendimiento financiero y altibajos en sus fortunas. La identidad corporativa es fuerte o débil (no positiva, negativa o neutral como una imagen corporativa) y es más o menos permanente a menos que se cambie deliberadamente.